
La Meditación es una actividad que cualquier persona sobre la faz de la Tierra puede hacer, ¿qué necesita para ello?, dejar de pensar, ¡qué fácil! ¿no?.. ¡así es!.
¿Por qué se hace tanto énfasis en éste ejercicio?, muy sencillo, porque el ser humano ahora se encuentra sumergido en un estado de estrés total, de enfermedades, caos, contaminación, locura psicótica, etc, etc, etc. La Meditación es una actividad milenaria que ha sido descubierta para traerle paz al ser, es un estado donde te zambulles en un mar de tranquilidad y amor, recibes la energía divina del universo que te ayuda a conectarte contigo mismo, a recibir sanación, porque precisamente el ser humano tiene el poder de auto-sanarse, gracias a la suprema conciencia; cuando nos conectamos con la energía todo lo que está dañado se reconstruye, no somos más que energía, eso lo tenemos que tener súper claro, porque si creemos que somos sólo lo que vemos en el espejo, estamos mal, dentro de ese reflejo, hay un espíritu que te grita que lo ayudes a sanar, todos buscamos amor, y ese amor eterno se consigue con la unión entre el cuerpo, el espíritu y la mente, todo en equilibrio, si nos comportarnos como seres sabios, que emanamos y recibimos electricidad de todas las direcciones otra historia sería.
Para poder alcanzar el estado perfecto de meditación tenemos que dejar viejos patrones, aquí ya no importa lo exterior, hay que concentrase en el ser interior, en las pulsaciones que yacen de nosotros, callar el ruido, los pensamientos, las imágenes, simplemente dejar ir esos pensamientos, CONCENTRARSE EN LA RESPIRACIÓN ¡es la principal clave!, conectar todos los sentidos, la vista, el oído, el olfato, el gusto, el tacto en ese momento; así por ejemplo, estamos sentados con las piernas cruzadas y la espalda recta, cerramos los ojos, y en eso, de inmediato, surgen pensamientos, que si, “será que lo estoy haciendo bien“, “qué fastidio ese ruido que no me deja concentrar“ o “X“ pensamiento, ahora dejamos ir esos pensamientos, como dice mi madre, no es, “soplar y hacer botella“, ¡la práctica hace al maestro!, hay que tener muchísima paciencia y mucha práctica, hasta que llegue el momento en que los pensamientos ya se puedan dominar, recuerden son años atareados de pensamientos y no se borran así por así.
Para seguir con la dinámica de ese momento, entonces, nos encontramos allí, dispuestos a meditar, la respiración es fundamental y el sentir los latidos del corazón, he descubierto que no sabemos ni respirar, respiramos superficialmente y no absorbemos hacia nuestro ser, ese oxígeno que es gratis, hay que inhalar, sentir que el aire llega en un mismo tiempo al cerebro e invade todo nuestro cuerpo, no hay un espacio que no se llene de aire, allí le damos vida a todo el cuerpo, regeneramos células, la terapia con el aire es sumamente conocida por las antiguas civilizaciones; en conjunto entre la respiración; la vista porque tenemos los ojos cerrados pero aún así podemos ver, se crean movimientos circulares, espirales, estar atentos a esos movimientos; el oído lo que está en el exterior tiene que ver con lo que estamos experimentando, nos daremos cuenta que hay pájaros, u otros sonidos que antes no percibíamos, y escuchar los sonidos internos del cuerpo; el tacto, sentir el piso debajo, cada parte del cuerpo, desde los pies, hasta la cabeza; el olfato, tratar de conseguir olores en el lugar; con el gusto, saborear nuestra lengua, la última comida que quizás comimos; en fin, rescatar y poner en uso todos los sentidos, en ese instante le damos vida a nuestro cuerpo.
No necesariamente se tiene que meditar en ésta posición, pero para aprendices considero yo, y otras personas, que ésta posición te da estabilidad, te mantiene despierto y atento, porque si nos acostamos, nos llegamos a relajar tanto que quizás nos quedemos dormidos y la cuestión es vivir ésta experiencia astral.
Cuando nos sanamos o salvamos a nosotros mismos, estamos sanando o salvando al planeta, hay que dejar de pensar tan individualmente, formamos parte de un planeta que se alimenta de nuestra energía; la naturaleza nos las puso fácil, tenemos que vibrar en amor para que se mantenga la armonía en el ambiente.
OTRO MUNDO ES POSIBLE








