
Tiempo sin escribir en el blog, muchas mareas, altas y bajas.
Estamos en tiempos difíciles, mantenerse en la luz, en la verdad del amor, en fidelidad con el espíritu, no dejarse corromper, ni poner en tela de juicio la sabiduría de los ancestros es lo que nos titulará guerreros, confieso que no me ha sido sencillo, el proceso de transformación interior que estoy viviendo es “cabilla", como dirían en la jerga popular caraqueña, muchas veces me he caído y tantas me he levantado, o me ha levantado el Gran Espíritu.
Son muchas las pruebas, las enseñanzas, todo llega a mil por hora, que, si no estamos en frecuencia armónica, entregados a la armonía del orden sincrónico, nos atropella, inclusive nos puede matar (literalmente), se necesita de muchísima paciencia, de calmar y apagar los pensamientos, no sacarle las 30 patas al gato, simplemente fluir y saber que todo va a estar bien, que todo es perfecto y no ofrecer resistencia al cambio.
Cada día nacemos, crecemos y avanzamos. Todo tiene una lógica y un sentido, el respetar y amar a toda la especie, nos diferencia de las demás especies, no es necesario matar para alimentarnos, como dirían: “ojos que no ven, corazón que no siente", pero no podemos hacernos de la "vista gorda" e ignorar los orígenes, y la manera en cómo ha llegado ese alimento a nuestra mesa. La consciencia va mucho más allá de lo que vemos, lo abarca todo, mientras más pulsamos para saber la verdad, más grandes son los desafíos que tenemos que alcanzar. La batalla contra la ignorancia es dura, pero necesaria, para poder dejarles a nuestros hijos y futuras generaciones un planeta habitable.
No podemos nada más pensar individualmente, como si fuésemos el centro del universo, vivimos en un entorno social-natural que merece respeto y la conservación de su energía y recursos. Ahora nos toca a nosotros tratar de remediar el daño de nuestros antepasados; el hecho de pensar que “fueron ellos" quienes lo provocaron, no nos quita la responsabilidad de poder conservar lo que nos queda.
Yo sí creo que es posible un mundo mejor, con amor y respeto, perdonando los daños causados, y sanando nuestras heridas y las de la Madre Tierra es responsabilidad de quienes quisieran vivir en el mundo que añoramos y que nos han arrebatado, querer es poder, y si es necesario “escapar" del sistema, rechazando las relaciones que no están en frecuencia armónica, hay que hacerlo; todo se trata de energía y como “no se crea ni se destruye, sólo se transforma", pues hay que transformar los modos de vida, vicios, y lugares, para acelerar el proceso de elevación espiritual.
Por la Unificación de Nuestra Consciencia, y El Amor Sublime en la Tierra!!, Aho!!!
OTRO MUNDO ES POSIBLE.
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